Cristo crucificadopintura de diego velázquez

Diego Rodríguez de Silva y Velázquez[a] (bautizado el 6 de junio de 1599 – 6 de agosto de 1660) fue un pintor español, el principal artista de la corte del rey Felipe IV de España y Portugal, y del Siglo de Oro español. Fue un artista individualista del Barroco contemporáneo (c. 1600-1750). Comenzó a pintar en un estilo tenebrista preciso, desarrollando más tarde una manera más libre caracterizada por una pincelada audaz. Además de numerosas representaciones de escenas de importancia histórica y cultural, pintó decenas de retratos de la familia real española y de plebeyos, que culminaron en su obra maestra Las Meninas (1656).

La obra de Velázquez se convirtió en un modelo para los pintores realistas e impresionistas del siglo XIX. En el siglo XX, artistas como Pablo Picasso, Salvador Dalí y Francis Bacon rindieron homenaje a Velázquez reinterpretando algunas de sus imágenes más emblemáticas.

Velázquez nació en Sevilla, España, primer hijo de Juan Rodríguez de Silva, notario, y Jerónima Velázquez. Fue bautizado en la iglesia de San Pedro de Sevilla el domingo 6 de junio de 1599[5]. Sus abuelos paternos, Diogo da Silva y María Rodrigues, eran portugueses y se habían trasladado a Sevilla décadas antes. Cuando se le ofreció el título de caballero en 1658, alegó que descendía de la nobleza menor para poder optar a él; sin embargo, en realidad sus abuelos eran comerciantes y posiblemente conversos judíos[6][7][8][9].

Édouard manet

En 1622 Velázquez realizó una breve visita a Madrid, durante la cual pintó un retrato del poeta Luis de Góngora (MFA, Boston). Al año siguiente fue llamado a la capital por el ministro principal de Felipe IV (véase Habsburgo), el Conde-Duque Olivares, y pintó un retrato del rey (hoy perdido) que gustó tanto a Felipe que nombró a Velázquez uno de sus pintores de la corte y declaró que ahora sólo él debía pintar su retrato. Así, a los 24 años, se convirtió repentinamente en el pintor más prestigioso del país, y mantuvo su posición de favorito del rey de forma indiscutible durante el resto de su vida. Con su nombramiento como pintor de la corte, la dirección de la obra de Velázquez cambió. Abandonó por completo los bodegones y, aunque pintó cuadros históricos, mitológicos y religiosos de forma intermitente a lo largo de su carrera, a partir de ese momento fue principalmente retratista.

Técnicamente, su obra también cambió como resultado de su traslado a Madrid, su paleta se aligeró y su pincelada se hizo más amplia y fluida bajo la influencia, sobre todo, de los Tizianos de la colección real. Aunque sus retratos del rey y sus cortesanos son grandiosos y dignos, humanizó la tradición formal del retrato de corte derivada de Mor y Sánchez Coello, colocando a sus modelos en poses más naturales y dándoles más vida y carácter. El rey (que era seis años más joven que Velázquez) tenía una altísima opinión de las cualidades personales del artista, así como de sus habilidades artísticas, y la calidez con la que le trató se consideró sorprendente, dada la rígida etiqueta por la que era conocida la corte española. En 1627 Felipe nombró a Velázquez «ujier de cámara», el primero de una serie de nombramientos que le proporcionaron gran prestigio, pero que le ocuparon gran parte de su tiempo en asuntos burocráticos triviales, lo que explica en parte su escasa producción como pintor. Sin embargo, era concienzudo en sus funciones y, evidentemente, bien adaptado a ellas desde el punto de vista del temperamento: el pintor italiano Marco Boschini (1605-81) lo describió como «un caballero cortesano de una dignidad tan grande como la que distingue a cualquier persona de autoridad».

Wikipedia

Esta es una lista de pinturas y dibujos del artista español del siglo XVII Diego Velázquez. Velázquez no fue muy prolífico; se estima que sólo produjo entre 110 y 120 lienzos conocidos[1]. Sin embargo, entre estas pinturas hay muchas obras ampliamente conocidas e influyentes.

La datación es controvertida. La mayoría de los críticos sugieren 1635.[10] López-Rey da 1626, basándose en la información de 1637 de un cuadro de una cornamenta de ciervo pintado por Velázquez que lleva la inscripción «Le mató el Rey nuestro Sr. Phe. quarto el año 1626».[11] Un estudio técnico de Carmen Garrido sitúa la fecha entre 1626 y 1628.[12]

La datación de este cuadro y del siguiente ha sido controvertida. La mayoría de los críticos lo fechan en el segundo viaje a Italia, pero los estudios técnicos realizados en el Prado confirman la fecha de 1630 propuesta por López-Rey[17].

Brown sugiere que un taller contemporáneo intervino en la pintura del traje de la dama y la figura del niño; cambios que en su día se pensó que eran añadidos posteriores, pero que la radiografía desmiente[19][20].

Caravaggio

Charles Blanc»… Manet fue a Madrid a ver la obra de Velázquez y más tarde escribió a su colega pintor, Henri Fantin-Latour: Esta es la pieza de pintura más asombrosa que jamás se haya hecho. El fondo desaparece. Es el aire el que rodea al personaje». 5 de 8

Laura Cumming»…es para mí como una de las figuras de «Las Meninas» – el sirviente en el borde lejano junto a la ventana, la única persona en esa obra maestra de la que no se sabe nada, cuya historia nunca se cuenta y que es todo menos un borrón pintado, que se desvanece en las sombras». 6 de 8

Laura Cumming «Comparado con Velázquez, el colorido de Tiziano parece convencional, el de Rembrandt fantasioso y el de Rubens infectado con una pizca de manierismo antinatural. Francis Bacon: «Uno quiere hacer esto de caminar por el borde del precipicio, y en Velázquez es muy, muy extraordinario que haya sido capaz de mantenerlo tan cerca de lo que llamamos ilustración y al mismo tiempo desentrañar tan profundamente las cosas más grandes y profundas que el hombre puede sentir». 8 de 8

Por admin

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